‘¿A quién le gusta mi seguidor?’ (2022), crítica: Recupera la esencia de ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’, pero Netflix no termina de dar con la tecla

Pocos programas han marcado la televisión española de forma tan brutal ya la vez imperceptible como ‘¿Quién se quiere casar con mi hijo?’. El programa presentado por Luján Argüelles cambió la forma en que en España teníamos que lidiar con los reality shows: Su equipo de edición fue tan bueno que el formato fue copiado mil veces pero nunca igualado.

Las frases sacadas de contexto, los efectos sonoros, la comedia constante, el tono burlón y nihilista se enfrentaban de frente con el resto de las realidades: mientras aquéllas reclamaban su lugar en la televisión como alternativa seria de entretenimiento, en Cuatro aceptaron su condición de gilipolleces y la explotaron al máximo convertirse en una de las piezas cómicas clave para entender el futuro del humor televisivo español en el siglo XXI, mucho menos reconocido pero tan influyente como los chanantes.

Leer :   China en lugar de España: la razón por la que Netflix cambió la historia original de 'Garra'

Los 11 mejores reality shows y programas de talentos que puedes ver en Netflix

Dejar de seguir y angustia

Ahora, cinco años después del último capítulo de ‘¿Quién se quiere casar con mi hijo?’Luján Argüelles regresa en un reality de citas claramente deudor de su propio título en forma de pregunta, como una especie de sucesor espiritual pero con mucha menos mala leche y carisma: ‘¿A quién le gusta mi seguidor?’.

Como dijeron en la promo de ‘Insiders’ (probablemente lo mejor que salió de eso), los concursantes de hoy saben a lo que van. No puede haber sorpresas porque han visto mucha televisión, viven en las redes sociales y están pendientes de qué decir y hacer para conseguir fama y reconocimiento. Los exabruptos del programa de Cuatro, con la fabulosa Mari Carmen a la cabeza, se transforman aquí en transgresiones muy comedidas y sin ninguna gracia.

Leer :   TUDUM Netflix Corea a través de transmisión EN VIVO gratuita: horario y enlace para seguir la transmisión de El juego del calamar, La casa de papel: Corea, Choi Min Ho y Cho Yi Hyun | Dramas

a quien le gusta

El equipo de edición hace lo que puede para intentar traer el espíritu de ‘¿Quién se quiere casar con mi hijo?’, pero, a diferencia de eso, puedes ver las costuras. Más allá de un par de gags muy inspiradores (el jingle de ‘El psicólogo’), el programa, más allá de un buen piloto con mejores intenciones cuyo tono enseguida se embarra. Cuando llega el episodio final, Netflix tiene razón al preguntar “¿Sigues ahí?”, porque gran parte de su audiencia se habrá ido.

una foto borrosa

Vivimos en una época en la que hazte famoso por tu confianza en ti mismo más que por tu talento está a la orden del día, y ‘¿A quién le gusta mi seguidor?’ lo sabe y lo exacerba: concursantes de reality, por más que afirmen con vehemencia que van a buscar el amor, a lo que van es buscar una puerta de entrada al mundo de los famosos y arañar unos cuantos likes, sin darnos cuenta de que los concursantes de los reality shows de Netflix, salvo honrosas excepciones, son descartables.

Leer :   "El Hombre Gris": Así será la secuela y spin-off de la nueva película de Netflix

seguidor

Donde ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’ parecía, en lo más real, real (ese gran momento a ritmo de ‘El tango de Roxanne’ de ‘Moulin rouge’), El programa de Netflix es una muestra de los tiempos que tocan, con unos protagonistas artificiales que ni siquiera fingen que buscan el amor: lo que buscan es la fama a toda costa, y para ello hacen lo que sea, incluso fingir estar interesados ​​en tres personas que no son capaces de contribuyendo mucho al desastre del casting. Y No lo digo por la diversidad afectivo-sexual que ostenta y que echará lo más rancio del lugar: eso es genial e, igualmente, un reflejo de los tiempos que vivimos.

Leer :   Cuál es la película más reproducida en Netflix Perú este día

Por suerte, incluso de este elenco de aspirantes a influencers, la peor pesadilla de la sociedad moderna, son capaces de sacar algunas frases que sirven como chistes recurrentes (“Soy perfecto”), pero parece que el equipo del programa tiene miedo de lastimar a los concursantes y corta la edición. Tanto es así que al final hay un café descafeinado con mucha azúcar cuando lo que queríamos era volver al café fuerte del programa original. Sabes lo que quiere hacer, pero también que alguien está constantemente diciendo “Ay, pobrecito” y cortando las bromas más dolorosas.

Una flor sin olor

No nos engañemos: ‘¿A quién le gusta mi seguidor?’ tiene mejores intenciones y termino que la gran mayoría de los programas que se transmiten en la televisión tradicional en este momento. Tiene un montaje, un guión, una manera sorprendente y única de incorporarse a la grabación.: pudiendo hacer una transcripción de ‘La isla de las tentaciones’ o ‘La isla del amor’, en Netflix han preferido irse a un programa con mucho más nicho. Se trata, básicamente, de una carta de amor a los fans que pedían el regreso de ‘¿Quién se quiere casar con mi hijo?’

Leer :   Netflix estrena Revancha Ya, una conjugación de drama, venganza y giros inesperados

Y casi lo consiguen. Solo necesitaba tener un mejor elenco, más editores malhumorados y un equipo de edición experto que sabía cómo conseguir los mejores gags. El primer episodio, eso sí, es una fantasía, sobre todo si nunca has visto el programa original: aunque carece de sus señas de identidad (los cortes bruscos, los efectos de sonido, los gráficos disparatados) se nota que tiene el ADN de un televisor que existió hace unos años y al que acabaron comiéndose otros formatos más pobres en todos los sentidos.

Más de una semana sin dormir para ganar 100.000 libras: la increíble historia de 'Shattered', el reality más brutal de la historia

No puedo recomendar, siendo honesto, ‘¿A quién le gusta mi seguidor?’ ni como último reducto de una especie de telerrealidad que ya no se hace: el programa se quema demasiado pronto, dura demasiado y ninguno de los personajes que lo pululan son lo suficientemente interesantes o carismáticos como para tener cada episodio en sus manos. En la Gran N querían toma un formato perfecto y rehazlo, pero sin la inocencia de las madres y el montaje salvaje, esto no es lo mismo y termina sintiéndose raro e incómodo. Espero que tomen nota y lo mejoren en caso de una segunda edición. Potencial tiene.

Leer :   Estrenos en plataformas: Netflix, Disney+, Movistar Plus+ y Prime Video

Leave a Comment