así ha cambiado la profesión




Los tiempos han cambiado y, con ello, la profesión de maestro ha evolucionado y se ha adaptado a la actualidad. Pero, ¿mantiene su esencia el oficio? Con motivo del Día del Maestro, que se celebra este domingo 27 de noviembre, diferentes profesores han querido compartir con RTVE.es su experiencia en las aulas y su contacto con la educación.

Con el transcurso de los años, los colegios han avanzado materialmente y se han desarrollado tecnológicamente incorporando pizarras digitales interactivas o tablets que sustituyen a los libros en papel. Asimismo, se han adherido nuevas fórmulas de aprendizaje como el bilingüismo y la educación emocional, adaptándose así a la nueva sociedad. Lo que no ha cambiado es que la vocación de los docentes sigue jugando un papel fundamental.

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“Las personas aprendemos, entre otras cosas, imitando sobre todo a las personas de referencia. Ahí está el papel de los docentes, en ser una referencia para sus alumnos, un ejemplo a seguir”. Así explica Ana Latorre, graduada en Educación Infantil y opositora, la importancia que tiene un maestro en la vida de un alumno.

La vocación, un elemento decisivo

La vocación puede ser la clave de una profesión. Ana Latorre, remarca que es esencial en todos los trabajos, pero que en los docentes es todavía más importante porque “sin motivación, no hay ilusión, y sin ilusión, la enseñanza no es igual y los alumnos perciben esa carencia”. Sin embargo, el profesor José María Carreras, jubilado hace unos años, explica que en su caso estudió Magisterio por gusto y opina que en ocasiones hay personas que se adaptan a las posibilidades “sin que la profesión te tenga que gustar desde pequeño”.

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Puerta que da acceso a una clase de Educación Primaria Ricardo Rubio / Europa Press

Los alumnos que estudian Magisterio hacen prácticas en colegios durante su formación universitaria. Carmen Ros lleva ejerciendo de maestra desde 1991, y cuenta que cuando los estudiantes toman ese primer contacto con las aulas, se encuentran de todo. Algunos se han metido en la profesión porque no les había llegado la nota de selectividad y, como consecuencia, no están muy motivados. Carmen agrega que con los chicos debes de ser atento y concluye diciendo que “muchos tienen vocación, pero que hay otros van por pasar el rato”.

Del lápiz y el papel a la tablet 

Si echamos la vista atrás, es indudable que las aulas se han transformado. Carmen Ros relata que cuando comenzó a impartir clase, lo hacía con un lápiz y un papel y que, como mucho, contaban con una máquina de escribir.

A lo largo de los años, se introdujeron recursos como los ordenadores, tablets o internet, que impulsaron la educación hacia un nuevo rumbo, la digitalización. María Carmona García, que lleva 30 años impartiendo clase en la provincia de Málaga, añade que, con la llegada de las nuevas tecnologías, la adaptación no le resultó difícil gracias a los diferentes cursillos formativos que continuamente les imparten a los docentes.

Al contrario fue el caso de José María Carreras, que fue maestro desde 1974. A él le costó adaptarse a las nuevas tecnologías, aunque apreció en todo el momento la ayuda de sus compañeros. Carmen Ros también agradeció este apoyo, e insiste en que la clave está en preguntar cuando no se sabe algo, ya que, en su opinión: “Nosotros tenemos mucho que enseñarles a los jóvenes, pero ellos a nosotros también”

“Nosotros tenemos mucho que enseñarles a los jóvenes, pero ellos a nosotros también”

En numerosas ocasiones nos aferramos a que los cambios y los avances siempre son para mejor. Cuando se aplicaron las nuevas tecnologías en los centros educativos, ¿qué sucedió? María Ángeles Pérez, maestra en un colegio turolense, cree que las nuevas tecnologías “llegaron para quedarse y aquí están”. Si hace balance, considera que, frente a las ventajas que ofrecen, también están afectando a grandes niveles de forma negativa y se ven reflejadas en trastornos como el déficit de atención, la hiperactividad, agresividad e incluso adicción en su pequeño alumnado, en el que cada día aparecen más casos.

El bilingüismo, una nueva oportunidad

Cada día, los idiomas toman más relevancia. Desde los colegios, trabajan para que los alumnos adquieran habilidades lingüísticas desde pequeños. Según los últimos sondeos del bilingüismo en España, publicados por el Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) respecto al curso 2019-2020, el inglés es la lengua más utilizada en las diferentes modalidades de aprendizaje bilingüe. El 44,4% del alumnado de Primaria participó en alguna de estas experiencias en las que varias materias o áreas se imparten en un idioma extranjero.

María Ángeles Pérez, que enseña en un colegio bilingüe, opina que este sistema es positivo y “todo un lujo”. La maestra comparte que, a día de hoy, ven reflejado su trabajo en el momento en el que el alumnado que pasa a Secundaria, habla y entiende casi a la perfección el inglés.

El bilingüismo es un lujo

Como consecuencia de esta evolución, las exigencias para los maestros también han cambiado. En lo que concierne al idioma en la escuela pública, si accedes por oposiciones con un idioma, sumas puntos a partir de un nivel intermedio. En la escuela privada y concertada, los idiomas también se están volviendo imprescindibles para el profesorado en general. Ya no hay una expecialización clara, como ocurría hace veinte años con los profesores de inglés.






Maestra llama a sus alumnos Marta Fernández / Europa Press

La educación emocional

Asimismo se han introducido nuevas técnicas que han contribuido al desarrollo del niño. Una de las novedades se encuentra en la educación emocional, donde hablan sobre lo que sienten con sus compañeros para que aprendan a identificar y lidiar con los sentimientos.

Ana Latorre, recién graduada en Educación infantil, destaca que hay que observar a los alumnos en todos los ámbitos, sobre todo durante el juego o actividades autónomas. Es imprescindible para conocerlos, apunta Latorre, además cree que es básico crear un ambiente de aula cálido y de confianza para que se sientan libres y nunca cohibidos.

Como fruto de la evolución, la atención a la diversidad también se ha intensificado, y cada día, los maestros están más preparados para ello. María Carmona García, maestra malagueña, afirma que durante los últimos años “se han introducido figuras como el psicólogo personal de apoyo” para aquellos niños que lo necesiten.

En Infantil, una de las innovaciones que se han aplicado es el periodo de adaptación, un concepto que atiende el proceso por el que los pequeños dejan atrás su entorno para adentrarse en uno totalmente desconocido. De esta manera, su entrada en el colegio es gradual para evitar la frustración del niño y su mejor encaje en el nuevo entorno.

Una transformación constante

Es un hecho que la sociedad evoluciona contantemente y esos cambios se reflejan cada vez más en las aulas. El maestro José María Carreras afirma que “la enseñanza no deja de ser un reflejo de la sociedad” y que, si se empieza a hablar de racismo, feminismo, pacifismo… se transmite también en las aulas.

“La enseñanza no deja de ser un reflejo de la sociedad”

El veterano maestro ejemplifica muy bien ese cambio. “Los chistes que se hacían antes, hoy en día, son impensables”, dice tajante. Además, añade que la enseñanza muchas veces lleva la delantera a gran parte de la sociedad. El resto de sus compañeros de profesión coinciden en que todo este tipo de temas sociales emergentes, siempre se tratan desde la misma perspectiva: el respeto.

Los chistes que se hacían antes hoy son impensables

Entre los cambios destacados por los maestros consultados por RTVE.es, también se encuentra el llamado “papeleo”. Carmen Ros y María Carmona García, señalan que actualmente deben formalizar la actividad diaria por escrito (tanto plan de centro, de asignaturas, la justificación de ausencias…). La maestra malagueña incide en que mucha gente considera que su trabajo, únicamente se rige al horario escolar, y que, sin embargo, “eso no es así”. Además, ambas critican que el tiempo que dedican a la burocracia, podrían dedicarlo a sus alumnos.

Según María Ángeles Pérez y José María Carreras, las familias son otro elemento del proceso de transformación. Carreras apunta que el interés de las familias por la enseñanza ha cambiado y cree que no siempre está bien, porque hay puntos en los que “llegan a sobrepasarse”.

María Ángeles comparte su criterio, explica que actualmente algunos de los niños y niñas están sobre protegidos, con falta de estímulos, incapaces de gestionar sus emociones, considera que solamente existen los derechos, pero no las obligaciones. Afirma que algunos padres y madres no saben o eluden con facilidad la responsabilidad de educar a sus hijos y creen “erroneamente” que ese peso recae únicamente en los profesores.






Dos niñas jugando Marta Fernández / Europa Press

La esencia de los niños, algo que nunca cambia

A pesar de los cambios, Carmen Ros piensa que “los niños siempre son niños, su esencia sigue estando y no desaparece” con el paso de las generaciones. Explica que un niño era feliz jugando con una pelota y lo sigue siendo, aunque recalca que ahora hay nuevos condicionantes. Pone como ejemplo que el área que más les gusta a los niños o niñas es la Educación Física, pero que hace 20 años también lo era. “El niño es el mismo, las bases de aprendizaje perduran”.

Satisfacción y emoción es el resumen de las experiencias de estos maestros a lo largo de los años. Carmen Ros se conmueve cuando cuenta que años después de dejar de ser su maestra, los alumnos la sigan saludando. Además, afirma que tiempo después, cuando se encuentra con ellos y ve que están trabajando, “le llena de orgullo”. 

Algo parecido le sucede a María Ángeles Pérez, quien resume que ser maestra para ella es “la satisfacción que produce el haber tenido en mis manos a tan variadas y especiales ‘trozos de arcilla’ y que haya conseguido modelar”.

“Vasijas totalmente diferentes unas de otras pero siempre con su propio encanto, tan especiales y valiosas que cada una de ellas ha resultado tener un uso y un final exclusivo, ser piezas únicas”, concluye emocionada.