“El cuerpo es un espacio donde quedan escritas las experiencias vitales, las buenas y las malas”

En la filosofía de la salud holística, mente sana es cuerpo sano. Es decir que los hábitos que tenemos cuando pensamos influyen también en nuestro organismo y viceversa. Se trata de pensar una vida más consciente y sabia donde todo gira en un holos, que significa entero, completo, íntegro donde todo está vinculado. Este tipo de abordaje se encuentra en la homeopatía, antroposofía, reflexología y acupuntura, entre tantas otras disciplinas que abordan la plenitud de la persona.

La licenciada Alicia López Blanco es una autoridad en este campo. Psicóloga clínica con posgrados en enfoque holístico de la salud, reflexóloga e instructora certificada por el International Institute of Reflexology St.Petersburg (Florida, USA), profesora de expresión corporal y autora de varios libros. “Saber quiénes somos, qué deseamos y qué necesitamos para sentirnos bien es un primer paso –explica López Blanco. Para darnos cuenta contamos con las sensaciones, emociones, síntomas o enfermedades, mensajeros que nos señalan cuáles serían los cambios a realizar para estar mejor. Entendemos que en la base de toda sanación se encuentran la ampliación de la conciencia y la evolución espiritual”.

Leer :   «El análisis de datos nos permite implantar hábitos más saludables»

-¿Cómo se enseña a habitar el cuerpo de manera consciente?

Una cosa es observar la imagen reflejada en un espejo y otra habitar el propio cuerpo de manera consciente. El entrenamiento para lograr esto último implica el registro de lo que nuestro cuerpo nos comunica a través de sensaciones y sentimientos. Para entender el lenguaje de los síntomas necesitamos estar en el “aquí y ahora” de sus murmullos y tratar de decodificar con qué podrían estar relacionados. A través de la relajación, la meditación, luego la respiración y lo que podamos visualizar logramos una conciencia corporal. Alcanzamos así una sensopercepción, que es la capacidad que tiene una persona de interactuar con el mundo externo y de internalizar los estímulos que registra de él. De lo que se trata es vivir de manera consciente para hacerlo con mayor plenitud, de manera más integral y la experiencia vital se enriquece.

Leer :   El tren sanitario inició su recorrido de 40 días por Santiago del Estero

-¿Es una práctica recomendable para todas las personas?

No, hay muchas personas que por sus mecanismos defensivos no quieren ampliar la mirada o tomar conciencia porque prefieren no detenerse en aquello que no quieren ver. Está indicado para quienes quieren transitar un camino en plenitud, en el aquí y ahora conectado con todo. Es vivir cada experiencia, la vivencia llena de gozo. Todo lo que es apertura de conciencia es evolución, crecimiento personal y es muy positivo pero hay gente que se da cuenta que se le mueven demasiadas cosas y no quieren abordarlo.

-¿El cuerpo expresa aquello donde la palabra no llega?

Claro, el cuerpo habla, son los síntomas corporales que expresan una necesidad y reclaman un cambio. Son emergentes de conflictos o de necesidades no satisfechas. Los síntomas pueden estar relacionados con nuestro estilo de vida o con aquello que necesitemos modificar: una relación disfuncional, una situación laboral, una falta de sentido de la vida, un problema de hábitat, una sensación de agobio, o lo que sea.

Leer :   El Atlético de Madrid desembarca en Melilla

-Dijo que el cuerpo habla. ¿También grita?

Sí, grita, cuando la enfermedad es grave y significa que estuvo susurrando mucho tiempo y la persona no supo interpretar lo que estaba pidiendo. Y así llega la enfermedad que puede ser irreversible. Quizás te das cuenta que tenías que salir de una relación tóxica o haber puesto límites y estaba la obstinación en el no cambio porque nunca era el momento o porque si cambiaba no me sentía segura. El malestar se fue instalando y las células del cuerpo reaccionaron en la dirección de la enfermedad. Algún cambio aun así tendrás oportunidad de hacer. Lo que el cuerpo guarda solo el cuerpo puede liberarlo, por eso le doy importancia a las técnicas corporales y a la reflexología. Liberan lo que está latente, escondido, los bloqueos energéticos inconscientes y provocan cambios.

Leer :   Jihyo usa su amor por el golf para reflexionar sobre la carrera de TWICE, comparte su nueva comprensión de la felicidad y más

-¿Cómo se aprende a escuchar esas señales, signos que aparecen en el organismo?

Hay que prestar atención a la historia del síntoma, cuando empezó, en qué circunstancia, con qué podes relacionar la aparición. El organismo nos está dando clases de un funcionamiento ideal y cuando se torna disfuncional hay pensar cómo la puedo relacionar con alguna situación donde me haya visto implicado. Pensar si hubo una situación que me provocó algún estrés alrededor del síntoma, es un gran paso. Si aprendemos a decodificar los mensajes que portan, tendremos pistas para encauzar acciones tendientes a solucionar las problemáticas.

-¿En el cuerpo están todas nuestras cicatrices de vida?

Leer :   Henry Cavill se va, Liam Hemsworth lo reemplaza y los fanáticos buscan boicotear la serie de Netflix

Claro, pueden ser psíquicos que tienen correlato en el cuerpo. La historia pasada está alojada y lo que traemos de nuestros ancestros, con los genes así como el inconsciente y lo que vivieron nuestros predecesores y resuenan en nuestra psiquis y nuestro cuerpo. Todo lo que viene de la familia, lo que sabemos y sobre todo lo que no sabemos, repercute en nuestro presente. También es importante la imagen corporal que yo tengo, de lo que me dijeron de mi cuerpo, de lo que decían en la familia sobre este tema. Todos esos saberes que rodearon la crianza en etapas primarias de crecimiento van a conformar mi cuerpo, como espacio donde quedan escritas las experiencias vitales, las buenas y malas.

Leer :   un evento lleno de motivación, reflexiones y...

-¿Hay una mirada superficial sobre la anatomía humana en esta cultura de la imagen?

La apariencia corporal ocupa un lugar central en tanto se ha convertido en signo de estatus. Muchas personas invierten tiempo y dinero con el objetivo de desarrollar una imagen considerada buena, un símbolo de éxito, felicidad y juventud. Es sabio interrogarse si en la búsqueda de una apariencia hegemónica nos movemos por nuestra propia necesidad o deseo, u obedecemos a un modelo cultural al que tratamos de complacer o parecernos.

-En sus libros habla de ser y trascender a través de toda esta mirada consciente, lejos de estas apariencias de la que mencionaba…

La mirada holística es relacional, por lo tanto todo está vinculado: el ser, el hacer, el trascender, el cuerpo, la conciencia, los síntomas del cuerpo y sus mensajes, las emociones que te atraviesan, la calidad de tus relaciones, todo te van ayudando a ser quien sos. Con estas variables podemos detectar aspectos en los que estamos cómodos pero no sentimos bienestar, sino más bien malestar. La búsqueda del sentido de la vida es la motivación fundamental de todo ser humano. Cuando esta profunda necesidad no se satisface, la existencia se torna superficial o vacía. Como dice el psicoterapeuta Irvin Yalom, la vida y la muerte son dos caras de una misma moneda y existen en forma simultánea. Ante esto los seres humanos encontramos en la trascendencia un modo de permanecer de alguna manera en el mundo de los vivos, a través de las huellas que vamos dejando a lo largo de la existencia.

Leer :   Un exmando de los Mossos denuncia que fue castigado por blindar una investigación por corrupción a Buch

Señas particulares

Psicóloga egresada de la Universidad de Palermo, con posgrado en Enfoque Holístico de la Salud en el Centro Salud y Gestalt, la Licenciada Alicia López Blanco es también Profesora de Expresión Corporal, egresada de la Primera Escuela Argentina de esa disciplina. Fundó y dirigió la Escuela Argentina de Reflexología Holística, el Instituto Argentino Holístico y el Instituto Iberoamericano de Salud Holística. Es reflexóloga holística que creó un método de abordaje e instructora certificada por el International Institute of Reflexology St.Petersburg (Florida, USA). Es autora de los libros “Mi cuerpo, mi maestro” y “Ser, hacer y trascender” y co-autora de “Salud holística y reflexología” junto a Eleonora Biaiñ, entre otros textos publicados.

Leer :   “fue el momento que esperé por tanto tiempo”