El musical fantástico de Javier Bardem

lilo, mi amigo el cocodrilo

Crítica de ‘Lilo, mi amigo el cocodrilo’Columbia Pictures

Nunca, que me alcance la memoria, editado en España, pero sí en alguna que otra deliciosa joyita en cartoné proveniente de México, el primero de los numerosos libros escritos e ilustrados por el estadounidense Bernard Waber podría haber sido, justo en aquellos primeros e inocentes años 60, una entrañable pieza de animación al estilo de las que Chuck Jones o los genios de la productora UPA hicieron con obras del otro gran pilar de la literatura infantil ilustrada: el Dr. Seuss. Quizás Walt Disney, el de esa mezcla de dibujos animados e imagen real que estaba perfeccionando con ‘Mary Poppins’, no hubiese traicionado el espíritu naíf de Lilo, el cocodrilo cantante que una familia se encuentra en el desván de su nueva casa neoyorquina. Pero Lilo, o Lyle, junto a sus rimas y canciones, quedó en las páginas de libros que eran acariciados por manos infantiles en colegios, guarderías y bibliotecas. Resucitarlo en pleno descreído y nada inocente siglo XXI se antojaba a priori una decisión suicida, tanto como que dos directores asociados a la comedia de sal gruesa y escatológica (‘El cambiazo’; ‘Fiesta de empresa’…), Will Speck y Josh Gordon, fueran quienes lo hicieran. Obviamente no hay sal gruesa (sí sales de baño) ni escatología (algún instante de infantil pedorreta) en ‘Lilo, mi amigo el cocodrilo’, ni un cine familiar de engorrosa cursilería (no, gracias a Dios no es ‘Stuart Little’) y menos aún (confieso que esto lo agradezco) una relectura hipster del relato a la manera de, no sé, Wes Anderson. Lo que hay es un musical con todas las de la ley, un ‘Mi hermana Elena’ (Richard Quine, 1955) donde una Nueva York soñada y de mil y un colores late al ritmo de la música, las coreografías y esa extraña y añorada felicidad que solamente pervive en los musicales clásicos.

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Shawn Mendes pone la voz y los temas (de la dupla que compuso el cancionero de ese otro musical kitsch y gay que es ‘El gran showman’) del animado por CGI cocodrilo, semejante más a los de ‘Los rescatadores’ Disney que al original de Waber. Su esfuerzo y candidez tontorrona se agradece como se agradece el tono tontorrón de la película, un film que acaba por brillar más que los neones de Broadway gracias a una increíble parafernalia de humor, dotes para el canto y el baile, emotividad y una actuación bigger than life de Javier Bardem, tan inmenso y memorable como el Donald O’Connor de ‘Cantando bajo la lluvia’ o el Topol de ‘El violinista en el tejado’.

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FICHA TÉCNICA

Dirección: Josh Gordon, Will Speck Reparto: Javier Bardem, Constance Wu, Winslow Fegley, Scoot McNairy País: Estados Unidos Año: 2022 Fecha de estreno: 21–10-2022 Género: Musical Guion: William Davies Duración: 106 min.

Sinopsis: Cuando la familia Primm se muda a Nueva York, su hijo adolescente Josh lucha por adaptarse a su nueva escuela y nuevos amigos. Todo eso cambia cuando descubre a Lilo, un cocodrilo cantante, a quien le gusta darse baños, el caviar y la buena música viviendo en el ático de su nueva casa.