¿Por qué se van los médicos de familia de España?


  • La facultativa denuncia un sistema “viciado” que frena las ganas de innovar de los profesionales más jóvenes


  • “En Escocia hay más meritocracia. Si tienes un buen currículum, vas a conseguir un buen puesto de trabajo aunque lleves pocos años trabajando”, asegura


  • “La temporalidad no permite que te desarrolles como profesional, no te permite progresar”, asegura la médica de familia

Estudió Medicina en Badajoz e hizo la especialidad como médico de familia en Madrid donde, después de terminar la residencia, comenzó a peregrinar de centro de salud en centro de salud hasta que, hace 10 años, emigró a Escocia. Es Virginia Hernández, una de las miles de profesionales del sector sanitario que ha decidido dejar España y trabajar en otro país donde le ofrecen mejores condiciones laborales. La Organización Médica Colegial (OMC) da cifras: 15.000 profesionales sanitarios españoles se han ido a trabajar al extranjero en los últimos cinco años.

Un éxodo de talento que, tal y como explica Virginia Hernández en esta entrevista, no responde a una motivación económica, sino a unas malas condiciones laborales y a una falta de reconocimiento profesional, sobre todo, en la atención primaria. El sector, asegura, debe acometer cambios para evitar que dentro de unos años, cuando se jubilen miles de médicos, haya falta de profesionales. ¿Volvería ella a España? No a cualquier precio, advierte.

Pregunta: ¿Qué es lo que le llevó a dejar España y emigrar a Escocia?

Respuesta: Lo que no me gustó fue la falta de continuidad y la falta de un contrato en condiciones. Te contrataban días sueltos, contratos de semana, despidiéndote el viernes… Contratos temporales de duración muy corta, de forma que si te quedabas embarazada, se ahorran la baja de maternidad. “Cuando tenga el niño unos meses te vuelves a pasar por aquí”. Eso es algo que me han dicho a mí y a compañeras mías. Así me vi en la situación que, tras haber estudiado durante 11 años, al final solo me ofrecían un contrato de tarde, de 14 a 21 horas, en una especialidad que no era la mía, y entonces no tenía hijos, pero sí pensaba tenerlos.

Se tardan unos 10 o 15 años en conseguir una plaza en propiedad desde que se termina el MIR

También influyó el hecho de que para poder trabajar tuviera que renunciar a hacerlo en mi especialidad, ya que me veía obligada a desempeñar labores de Pediatría. Además, la temporalidad de los contratos no permite que te desarrolles como profesional, no te permite progresar. Soy ambiciosa pero no en un aspecto económico,  sino profesional. Soy una persona que aspira a seguir formándome, que me gusta hacer docencia, investigación…  y si el día de mañana, por ejemplo, quisiera ser tutora de residentes de Medicina de Familia, no podría hacer eso porque para ello se requiere tener una plaza en propiedad. Lo mismo ocurre si pretendes solicitar una beca de intensificación para dedicar unos meses a investigar, no puedes hacerlo hasta que no tengas plaza en el sistema, pero es que de media se tarda unos 10 o 15 años en conseguir una plaza en propiedad desde que se termina el MIR, porque no hay oposiciones y estas valoran mucho el tiempo trabajado, por lo que los jóvenes recién formados tienen muy pocas posibilidades de conseguirlas. Es un sistema un poco viciado, desde ese punto de vista, porque tienes a mucha gente joven con ganas de innovar, de hacer cosas y de aportar, pero que la temporalidad laboral y tu eventualidad no lo permite.

P. Otra de las quejas recurrentes de los médicos de atención primaria en España es la de las ratios, ¿cómo fue su experiencia?

R. Sí, en la consulta de pediatría por la tarde, el día que menos niños veía eran 50 o 55. Vas un poco a matacaballo, no tienes tiempo material, ves a los pacientes muy rápido y no es que no quieras hacer bien tu trabajo, pero es que no tienes tiempo material. 

P. Con toda esta experiencia previa, llegas a Escocia y ¿qué se encuentra?

R. En Escocia, para empezar, tienes todo lo que yo valoro mucho: flexibilidad laboral, oportunidad de desarrollo profesional y la conciliación familiar. Tu puedes decidir trabajar el 100% de forma asistencial, pero también tienes la posibilidad de reducir la jornada para desarrollar otras opciones profesionales. En España, puedes reducir la jornada por cuidado de hijos, pero no si quieres hacer docencia o investigación, como es mi caso. Yo trabajo el 50% como jornada asistencial y otro 50% como profesora asistencial donde doy clases y desarrollo mis proyectos de investigación. 

Esto es algo que valoro mucho, y considero que tiene sus ventajas y desventajas. Para el sistema, manejar los profesionales a tiempo parcial puede ser difícil, pero a nivel profesional permite desarrollarte.  Además, tú puedes elegir, por ejemplo, trabajar solo durante el curso escolar. Tener libres seis semanas en verano, las navidades y la Semana Santa, y ahora que tengo hijos con siete y diez años, es una cosa que valoro.

Cada centro de salud debe adecuarse a las necesidades de la población a la que atiende y eso en España no pasa

P. ¿Y para continuar, cómo son las ratios en Escocia?

R. Aquí sería impensable ver 60 pacientes al día. Lo máximo que ves son unos 30. No se sobrecargan las agendas, aquí los centros de salud están un poco más autogestionados, están englobados en el sistema sanitario escocés, pero se les permite cierta gestión autónoma para adecuarse al tipo de población que atienden. De esta forma, es el equipo asistencial: médicos, enfermeras, personal administrativo, enfermera de salud mental y farmacéutica los que fijan la agenda. Si, por ejemplo, la mayoría de la población tiene más de 65 años, esas personas van a demandar más citas de mañana y revisión de enfermedades crónicas; pero si hay una mayoría de gente joven, de trabajadores con niños, entonces se va a demandar más citas de tarde con otro tipo de patologías. Aplicar a todos el mismo patrón no tiene sentido, cada centro debe adecuarse a las necesidades de la población a la que atiende y eso en España no pasa. 

P. ¿Y las condiciones contractuales?

R. El salario es más alto. España y Portugal tiene los sueldos más bajos de Europa. Aquí es Escocia se cobra más, aunque es verdad que también se pagan más impuestos, un 42% de tu salario, por lo que al final, no hay tanta diferencia como la gente se piensa ya que los alquileres también son más caros, la comida… Económicamente hablando, una cosa compensa con otra, pero es verdad que hay muchísima más estabilidad laboral. Si quieres un contrato indefinido, lo tienes, porque hay muchísima oferta. Es un sistema de selección más justo porque valoran experiencia, por ejemplo en investigación, en docencia, que te hayas implicado en asuntos de gestión sanitaria, en temas de calidad… De hecho, aquí muchos centro de salud tienen un programa que fija parte de los ingresos recibidos en función de la calificación obtenida en los programas de calidad asistencial. Hay más meritocracia. Si tienes un buen currículum, vas a conseguir un buen puesto de trabajo, aunque lleves pocos años trabajando. 

P. ¿No existe ese peregrinaje de centro de salud en centro de salud como vivió en España? 

R. Existe peregrinaje, pero para la gente que lo elige. Aquí también existe el contrato de sustituto que, siendo autónomo, da servicio a distintos centros de salud, pero lo elige el profesional. La oferta de trabajo es tan grande y las condiciones son tan buenas que puedes conseguir un contrato permanente desde el primer día si tú quieres. 

P. ¿Cómo ve a sus compañeros en España?

R. Yo los veo quemados. Es verdad que la gente que terminó conmigo, en 2010, ya está un poco mejor, pero claro, si ya después de 12 años no tienes un mínimo de estabilidad laboral, sería preocupante. También es verdad que de mi grupo de amigas, de seis, solo una es médico de familia, las demás llegaron a repetir el MIR para elegir una nueva especialidad. Hay mucha gente que se ha quemado de la primaria y ha decidido buscar en otra rama. Entre los que han persistido, hay quien trabaja en un centro de salud a más de una hora de su casa. 

En los últimos diez años hemos emigrado 18.000 profesionales sanitarios de España y eso es un hecho real

P. Así que los médicos españoles se van a Escocia.

R. No sólo a Escocia, yo creo que el sistema sanitario español tiene un problema de éxodo de médicos y entiendo que haya políticos y determinadas personas que quieran negarlo, pero es un hecho real. En los últimos diez años hemos emigrado 18.000 profesionales sanitarios de España y eso es un hecho real. Yo tengo compañeros que están en Suecia, Alemania…, tengo una prima que directamente ni ha hecho el MIR en España, sino que directamente se ha ido a hacer la especialidad a Suiza.

P. ¿Es una fuga de cerebros?

R. Sí, fuera de España se nos valora, se aprecia nuestra formación y se nos trata bien, así que es una fuga de cerebros, una fuga de profesionales. El problema es que de aquí a unos años se va a jubilar muchísima gente y no van a disponer profesionales para cubrir estas plazas. Las nuevas generaciones tienen otro concepto, otro manejo del inglés, viven en un mundo mucho más globalizado y están más acostumbrados a salir. Yo la primera vez que salí de España, tenía 18 años y fui a una agencia de viajes a comprarme el billete de avión, no había la facilidad que hay ahora. 

P. ¿Qué se pierde trabajando en Escocia?

R. Se echa de menos a la familia. Yo perdí a mi padre en 2013 y dejé a mi madre allí. La proximidad a la familia es una cosa que se echa de menos. El tema social, la familia y amigos. También dejas atrás tu cultura, porque por mucho que sea un país que te acoge muy bien, la diferencia cultural la notas, tanto a nivel personal como profesional. Hasta lo notas con tus hijos, con los que puedes llegar a tener choques culturales, aunque está muy bien porque son bilingües. 

P. Si el sistema sanitario español fuera otro, ¿estaría en Escocia?

R. No lo sé, es difícil valorar decisiones pasadas que cuando son adoptadas uno considera que es lo mejor en ese momento y en esa situación. Lo que sí es verdad es que si el sistema sanitario ahora mismo fuera otro a lo mejor sí me planteaba volver, pero tengo claro que no voy a volver a cualquier precio, a un turno de tarde, a unas condiciones que no son buenas. Tengo 42 años y no puedo andar con contratos eventuales, necesitas un mínimo de estabilidad, garantías y opciones. Es verdad que muchos de los que estamos fuera, si las condiciones laborales cambiaran, a lo mejor nos plantearíamos regresar, pero no a cualquier precio. Yo creo que tiene que haber un cambio. 

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